Conductores de 18 a 32 años se han convertido en un peligro al volante

Negociado de Patrullas de Carreteras registra un incremento de 62,083 multas expedidas en lo que va de año, con la velocidad y el alcohol como causa principal.

Recurso: Primerahora.com | Noticias | Maribel Hernández Pérez

Los conductores de vehículos y motoras entre las edades de 18 a 32 años de edad se han convertido en un peligro al volante en nuestras carreteras, bien sea por la prisa en llegar a su destino o la adrenalina que genera en ellos la emoción de la aceleración.

Este es el perfil delineado por el Negociado de Patrullas de Carreteras de estos conductores y motociclistas que les gusta “volar bajito” y que fue realizado a base de los boletos expedidos y las causas que rodean las muertes por accidentes de tránsito, que este año han mostrado un alza de un 27% en comparación con el 2020. En lo que va de año, hasta el 26 de agosto, se registraron 200 muertes, mientras que en el mismo periodo el año pasado hubo 157.

Las causales mayores de los accidentes de carácter fatal son por el exceso de velocidad y perder el control del volante, que es una consecuencia del primer delito.

El comandante auxiliar del negociado, teniente Elvis Zeno, calculó que hasta el 31 de julio se expidieron 369,324 multas por violaciones a la Ley 22 de Vehículos y Tránsito, un incremento de 62,083 en comparación con el año pasado. Zeno atribuyó a diversos factores el aumento, entre ellos al toque de queda que estableció el gobierno el año pasado por la pandemia del COVID-19.

El oficial mencionó que muchas de las personas intervenidas alegaban que iban con prisa: “(son) las que quieren salir de su casa tarde y pretenden llegar al trabajo en cinco minutos sabiendo que la ruta les puede coger de media hora a 40 minutos”.

Las multas por conducir a exceso de velocidad totalizaron 53,122 durante ese período, lo que representa 3,391 más que en el 2020. La penalidad base es de $100, a la que se añaden $10 por cada milla en exceso al límite permitido. Esa conducta no ha variado a través de los años.

El teniente aclaró que la mayor cantidad de infracciones (39%) son por faltas administrativas como no guardar distancia entre vehículos, no tener las luces de freno, tablilla no legible o instalar piezas para que el vehículo emita ruidos innecesarios. En el caso de los motociclistas destacó no llevar puesto su equipo de seguridad. En segundo lugar figura el exceso de velocidad.



“Los vemos cómo conducen, no solamente a exceso de velocidad, sino que lo hacen negligentemente. Usted los ve que se pasan de lado a lado, pasándole a los otros carros, en realidad es cierto que les gusta la velocidad. Pero mayormente (es) a la juventud; estoy calculando (que) más o menos de 18 a 32 años es que tenemos ese problema. Eso sin contar que también hay profesionales que les gusta la velocidad, que tienen carros sumamente lujosos y caros”, comentó el teniente Zeno, quien aclaró que cuando se intervienen con los conductores se procesan y no se les deja ir con una simple orientación.

En promedio, a los conductores se les computa de 70 a 85 mph mayormente en autopistas, así como a los que manejan vehículos deportivos y que utilizan las vías públicas como pistas de carrera. Eso, sin contar los que participan de la llamada “fiebre” o carreras clandestinas en las que compiten personas de todas las edades, la cuales han sido un verdadero dolor de cabeza para las autoridades.

Sin embargo, la estadística revela que los arrestos por regateo disminuyeron este año al menos en un 50%.

Copian modalidad de Estados Unidos

De otro lado, ha surgido una modalidad de competencias con motoras de enduro (scrambler) y vehículos todoterreno en los que se realizan piruetas para demostrar las destrezas de dominio al volante que se divulgan a través de las redes sociales.

“La mayoría de estos motociclistas están copiando las competencias de Estados Unidos del que esté más tiempo en una sola goma. Hay otros que hunden el freno de adelante y la goma se levanta mirando ellos hacia el piso”, contó el funcionario.

Destacó que a pesar del aumento en la penalidad por transitar por el paseo de emergencias, que es de $500, todavía se observan conductores transitándolo. Este año han despachado 2,512 multas, un aumento de 113. Igualmente, habló de los que conducen ebrios y son atraídos o confundidos en la noche por los biombos de las patrullas cuando se detienen en ese carril a dar un boleto y los impactan por la parte posterior.

De hecho, durante los primeros siete meses del año, los patrulleros arrestaron a 1,294 conductores por manejar bajo los efectos de bebidas embriagantes, una diferencia de 11 más. El límite permitido de alcohol en la sangre por la ley es de 0.08%; en los motociclistas, camioneros, taxistas y conductores de 18 a 20 años es de 0.2%, lo que equivale a una cerveza. Para los menores de 18 años es de 0%.



Debido a que el Tribunal Federal puso una moratoria a los bloqueos en las carreteras en diciembre del 2020, que es una herramienta útil para identificar a los que conducen borrachos, se encuentran en espera de que se les aprueben las medidas correctivas tomadas para cumplir con la Reforma Sostenible de la Policía.

En junio comenzaron los adiestramientos para la detección de conductores que manejen bajo los efectos de sustancias controladas, ya que se han encontrado con numerosos casos de personas que no se pueden sostener de pie y que arrojan resultados negativos en la prueba de aliento. Para mediados del año entrante todo su personal habría recibido el curso.

Otras violaciones cometidas son por no utilizar el cinturón de seguridad, que este año ascienden a 43,059, un aumento de 8,675.

El 8.1% de las penalidades emitidas fueron por violar la prohibición del uso de cristales de visión unidireccional en el parabrisas, ventanillas de cristal y cualquier tinte que no permita verse a través del parabrisas de los vehículos o vehículos de motor.

Mientras que el 7.4% se expide a camioneros, con un incremento este año en 2,513 multas.

Por tener el marbete vencido se entregaron 17,819 boletos, una diferencia de 60 más que en el 2020 y las de no tener la inspección a 14,940, 626 más. La diferencia entre estas infracciones es que se han encontrado conductores que inspeccionaron sus vehículos, más no sacaron el marbete por diferentes razones.

Sueltan el celular

Las intervenciones por el uso del teléfono celular cuando se conduce un vehículo de motor han disminuido este año. Se han expedido 971 multas menos, al igual que se refleja bajas en las intervenciones por regateo y con vehículos todoterreno.

Este no es el caso de los motociclistas, que han recibido poco más del doble de multas por diversas infracciones. Además, se ha detectado una nueva modalidad en la que les colocan pedazos de cinta adhesiva negra para alterar la numeración de la tablilla y si se dan a la fuga el policía no los puede identificar. “La motora está legal, pero ellos lo hacen ilegal al colocar eso en la tablilla”.



Por rebasar semáforos en rojo se han entregado unos 10,545 boletos, para un aumento de 312.

Se destacó que a finales del año pasado se comenzaron a imprimir boletos electrónicos, los cuales se registran de inmediato en el sistema Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP). Si el conductor lo paga en o antes de 15 días recibe un 30% de descuento.

Cabe destacar que la cantidad de multas de tránsito elevan el precio del seguro del vehículo. Cuando el conductor es culpable de una infracción se le asignan puntos a su licencia, los cuales podrían ser legítimamente considerados por las compañías aseguradoras al momento de calcular sus primas anuales.

Educación comienza en el hogar

La prevención para evitar los accidentes graves y las muertes está en la educación, recalcó el teniente Zeno, y ésta debe ofrecerse en el núcleo familiar.

“Muchos de los papás les regalan los vehículos a sus hijos para inicios de clases”, sostuvo el agente policial, que aclaró que en la Isla puede haber hasta cuatro vehículos por familia.

“Si tuviésemos un mayor control desde el hogar en cuanto a repasar las reglas de seguridad, los límites de seguridad, que si consume bebidas alcohólicas que no conduzca, eso tiene que nacer del hogar, porque nosotros damos orientaciones, damos propaganda en las luces, vamos a los centros comerciales, a través de la prensa y la Comisión de Seguridad en el Tránsito con orientaciones, pero no basta. En muchos de los accidentes han llegado familiares a la escena y dicen que le tenía dicho al accidentado que siempre se pasaba esmandao, pero tienen que ser más fuertes”, añadió.

La mayoría de las muertes de tránsito ocurren en horario de 6:00 a.m. a 6:00 p.m.; y los sábados, domingos y viernes, en ese orden, son los días en los que hay más accidentes fatales, puntualizó el comandante auxiliar del Negociado de Patrullas de Carreteras.

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