Yamaha XSR700 “Hanko”, o cuando se utiliza madera para personalizar motos

No es un material que se suela utilizar en el sector de las dos ruedas, pero hay que reconocer que le da un toque único.

Por: Motociclismo.es | Carlos Domínguez | Fuel

Es invierno y durante la noche ha caído una helada de las que meten el frío en los huesos. Te acercas a tu moto que, pese a dormir en garaje, no ha podido escapar de las temperaturas bajo cero. Arrancas, la dejas calentar y echas la pierna por encima. Auch. Cualquiera diría que el depósito acaba de llegar de Siberia. Esa sensación podría tener los días contados si en vez de metal, se utilizaran otros materiales como la madera, aunque eso signifique un evejecimiento mucho más drástico. Pero en motos cuya finalidad no es la de llevarnos cada día al trabajo, es posible utilizar tan elegante material y fabricar motos como la que véis sobre estas líneas.

Nos llega gracias al proyecto “Yard Built” con el que Yamaha está colaborando con constructores de todo el mundo para dar rienda suelta a las posibilidades que ofrece su gama XSR, tanto la 700 como la 900. En esta ocasión, el encargado ha sido George Woodman, el constructor afincado en Biarritz que tomó este pseudónimo después de haberse dedicado profesionalmente a la madera, trabajando en el diseño de muebles, de interiores y como capintero para dar forma a tablas de surf, long skates y una buena variedad de productos con los que ha ganado cierto manejo con el material. Ahora ha llegado la hora de demostrar esa habilidad creando la Yamaha XSR700 “Hanko”.

Dice su creador que ha trabajado más en la parte artística que en la mecánica, como se puede entender dado su pasado. En madera ha construido la pieza que da forma a la moto desde el depósito hasta el colín, alojando allí el asiento y un protector que se encargará de contactar con el cuerpo del piloto. Los paneles laterales, así como el frontal que funciona como cúpula, son de madera de ébano de Macassar. En corian, un material sintético de tacto similar, se han realizado la quilla, el guardabarros delantero y la cubierta del depósito (de ahí ese acabado mate).

La inspiración le llegó a través de la propia Yamaha y su departamento musical, quienes ofrecieron el nombre “Hanko”, queriendo crear una conexión con la nueva línea RevStar. El “Hanko” es una especie de firma que lucen todas las guitarras RevStar en la parte trasera. En la frontal, si echáis un vistazo, veréis que se visten con piezas parciales de madera, un característica que predomina en esta XSR900.

Y, aunque dice no haberse centrado en la parte mecánica, sí que ha recbido más de algún capricho. A destacar por ejemplo la horquilla y amortiguador Öhlins, el escape Ixrace Z8, los semimanillares, el faro delantero, las luces traseras e intermitentes en LED o los filtros KN.

Por nuestra parte no queda más que apoyar a Yamaha para que continúe trabajando en esta línea, creando motos que de otra manera no veríamos.

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