MV Agusta “Ballistic Trident”, o cómo convertir la Brutale en una moto de GP vintage

Teniendo la MV Agusta Brutale en mente, ¿quién se atrevería a utilizarla como donante para preparación radical? Rough Crafts se atreven.

Por: Motociclismo.es | Carlos Domínguez |

 

¿Recordáis cuando el pasado verano hablábamos de una Moto Guzzi de lo más espectacular? Aquella recuperaba los carenados más antiguos que en forma de burbuja cubrían todo el frontal de la moto, incluyendo la rueda delantera. La Vanguard V8 corrió a cargo de Numbnut, Gannet y Vanguard Clothing, que la utilizó para su catálogo de esta temporada. La protagonista de hoy ha sido apodada “Ballistic Trident” por su creador, el taiwanés Rough Crafts.

Estoy seguro de que a estas alturas el nombre os sonará ya muy familiar, especialmente porque es el responsable de una de las construcciones más sonoras sobre la base de la Yamaha MT-07, o mejor dicho, XSR700. En esta ocasión la donante ha sido toda una MV Agusta Brutale 800 RR, una moto que de serie es toda una obra de arte y con la que pocos se atreverían a hacer excentricidades (aunque hemos visto verdaderas bellezas, como la AgoTT de Deus Ex Machina). Pero, ay amigo, sea por la razón que sea, a los chicos de Rough Crafts le han importado muy poco las líneas con las que salió de fábrica para dar forma a la Ballistic Trident.

 

Según comentan con los amigos de Bikeexif, se han inspirado en aquellos carenados de hace décadas que montaban máquinas de MV Agusta o Moto Guzzi. El problema de aquellos es que sufrían con vientos laterales por lo que los taiwaneses han diseñado una versión moderna de aquellos enormes carenados: cubren la rueda delantera pero dejan que “corra el aire” entre ella y el conjunto. Para disimular ese corte, han extendido las aletas del depósito hasta bien pasado el chasis tubular de forma que encajen con el borde del frontal, todo ello remarcado en un fuerte tono dorado.

Una Brutale convertida en moto de Gran Premio vintage

 

Vista de frontal a Ballistic Trident impresiona. El aire circula por los bajos del carenado hacia los laterales para refrigerar los discos de freno, en caso de ponernos a exprimir el rendimiento de las pinzas Eringer. Subiendo la mirada nos encontramos con una cúpula semicircular cortada sin miramientos que termina asemejándose, si se me permite el símil, a un casco medieval. Tras ella nos encontraremos el “cuadro de instrumentos”; una pantalla insertada sobre la parte frontal del depósito, algo ya común en las máquinas de RC. La carrocería al completo ha salido de las manos de los preparados, dándole forma en fibra de carbono.

En cuanto a cambios mecánicos vale la pena subrayar la horquilla Öhlins FGR 800, las llantas inspiradas en las motos de gran premio retro o el escape HP Corse, un silencioso completo que no deberíamos mostrar en estas páginas sin el símbolo de los dos rombos al lado; toda una obra de arte.

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