KTM 790 Duke, precisión cirujana para la carretera

KTM presenta en el Salón EICMA de Milán una de las nakeds más impactantes de la próxima temporada. Una dos cilindros que promete comportarse como un auténtico tiralíneas trazando ángulos.

Por: Motociclismo.es | Carlos Domínguez | Noticias

Hace apenas unas semanas pudimos subirnos a ella y rodar por las cercanías de Salzburgo, aunque entonces la climatología no acompañó evitando que pudiéramos exprimir el verdadero potencia de una moto que en KTM han apodado “el bisturí”. Bisturí por la precisión con la que podrá rodar por carretera, por la facilidad a la hora de trazar una curva deslizándose sin esfuerzo por el asfalto. La nueva KTM 790 Duke pretende convertirse en la opción elegida preferida por todos aquellos que busquen carácter deportivo con la posibilidad de uso diario.

La nueva naked de la firma austriaca se posiciona en el hueco que existía hasta ahora entre el monocilíndrico de la Duke 690 y la 1290 Super Duke R. Así, los naranjas buscan hacerse con una trozo del pastel del difícil mercado de las 600-800cc, uno de los más atractivos en cuanto a número de ventas gracias a máquinas muy bien equilibradas. ¿Su apuesta? Una moto que recoge la deportividad de su hermana mayor pero que hace de la agilidad y la precisión su mayor baza.

KTM 790 DUKE, LC8C LA BASE DE UNA NUEVA FAMILIA

Para poder hacer frente a la competencia con garantías, KTM se vio obligada a desarrollar un nuevo propulsor de cero. El resultado de estos años de investigación has sido el LC8c, con la última de sus letras en minúsculas, jugando así con su significado: compacto. Se trata de un motor de dos cilindros en paralelo, al contrario del LC8 ya conocido por mover algunos de los modelos más legendarios de la compañía. La obsesión por rendir honor a su denominación ha convertido al LC8c en uno de los motores más ligeros y finos de la categoría, buscando, según KTM, que nunca suponga un problema en la búsqueda el mayor ángulo de inclinación.

En cifras, este bicilíndrico de 799cc se convierte en el de mayor rendimiento dentro de su categoría: hasta 105 cv a 9.000 vueltas con un par de 86 Nm a 8.000, muy lejos de lo ofrecido por configuraciones similares como el L de la Ducati Monster 797 o el bi paralelo de la Yamaha MT-07. Además, pensando en todos aquellos usuarios del carné A2, KTM pondrá a nuestra disponibilidad un modelo de 95 cv que hará posible la limitación a 48 cv.

Otro de los elementos que llamará la atención es su particular sistema de escape. En este apartado, los austriacos buscaron en todo momento la máxima eficiencia, intentando que transcurriera tan cerca del chasis y el motor como fuera posible, colaborando en ese objetivo de crear un máquina compacta.

Nos comentan, como prueba de su compromiso con toda clase de usos, que ha conseguido un consumo medio de 4,4 litros a los 100 km, lo que sumado a su depósito de 14 litros se traduce en una autonomía teórica cercana a los 300 kilómetros.

KTM 790 DUKE, CHASIS AL CROMO-MOLIBDENO Y ELECTRÓNICA DE PRIMERA

Sin duda alguna, el chasis habrá jugado un papel fundamental a la hora de conseguir esa agilidad y facilidad en curva. Diseñado desde cero en particular para este modelo, se trata de secciones de acero al cromo-molibdeno soldadas que utilizan el LC8c como uno de los elementos de soporte, consiguiendo así ahorrar otra pizca de peso al conjunto. El subchasis se ha realizado en aluminio e integra dentro el filtro de aire.¿El resultado final? En seco, esta KTM 790 Duke se queda en 169 Kg.

En el apartado de suspensiones, los austriacos optan como es costumbre por utilizar su propio proveedor, WP. Son ellos los responsables de la horquilla de 43 mm con muelles progresivos y 140mm de recorrido del eje delantero y del amortiguador trasero asistido por gas. Para parar sus 169 kg tendremos disponibles dos discos de 300 mm mordidos por pinzas de cuatro pistones acompañados por el sistema ABS en curva de KTM. Esto significa que podremos activar un modo “Supermoto”, en el que sólo funcione sobre el eje delantero, dejando que podamos cruzar la parte trasera a placer.

Siguiendo con la equipo electrónico, nos encontramos con un control de tracción con sensor de inclinación y el denominado MSR (Motor Slip Regulation), un sistema que evitar el deslizamiento de la rueda trasera en reducciones fuertes pero que además tienen en cuenta la diferencia de velocidad entre ambos ejes o el nivel de agarre del asfalto. En la práctica, esto quiere decir que si soltáramos el acelerador de golpe o soltáramos el embrague demasiado pronto sobre una superficie resbaladiza como una carretera mojada, el MSR interviene incrementando las revoluciones del motor para evitar el deslizamiento de la rueda. Además, incorpora control de lanzamiento, cuatro modos de conducción y Quickshifter+, “plus” porque funciona también en reducciones. Opcionalmente, también sería posible instalar el sistema KTM My Ride, un sistema de sincronización con smartphones que puede usarse para escuchar música, navegador o manos libres.

Contactando con el asfalto tendremos unas gomas Maxxis Supermaxx ST de 180/55 y un 120/70. En comparación con la hermana pequeña, es una moto más baja (asiento a 825 mm y 186 mm de distancia al suelo) pero levemente más larga (1.475 mm).

Todavía sin un precio final, esta KTM 790 Duke entrará en producción el próximo mes de marzo para llegar justo a tiempo a primavera y el inicio de la temporada motera. ¿Será capaz de hacerse con ese preciado hueco en las listas de nakeds más deseadas?

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