Cuenta una historia la olvidada ruta de La Piquiña

Hay quienes aún “chinchorrean” allí

Por: Elnuevodia.com |

En esta época del año, de paseos familiares, vacaciones y relajación, los flamboyanes le dan la bienvenida al visitante creando con sus flores su mejor alfombra de color fuego.

Cierto es que la “uno” o “la carretera vieja”, conocida por algunos por su famoso tramo “La Piquiña”, hace décadas quedó sustituida por el Expreso Luis A. Ferré como la principal vía de conexión entre el norte y sur de la Isla, pero la PR-1 aún huele a historia: tanto a la oficial como a la de cada conductor que pasó o pasa aún por allí.

“Fue el proyecto de ingeniería más ambicioso en Puerto Rico y ya en el siglo XIX era el logro más importante de los españoles en términos de transporte”, indicó el historiador Rafael Torrech. “Se creó un sistema de comercio en torno a ella pero languideció cuando se convirtió en una vía secundaria”.

 La PR-1 fue parte de la Carretera Central, que el gobierno español comenzó a planificar en 1859. Inicia en San Juan y cruza por Caguas y Cayey. En ese punto se divide en la PR-1 y la que hoy se conoce como la PR-14 que entra a Aibonito, Coamo, Juana Díaz y termina en la Perla del Sur.

Por su topografía, la sabiduría popular nombró un tramo de la PR-1 entre Cayey y Salinas como ‘La Piquiña’.

Entre los boricuas de mayor edad todavía hay recuerdos e historias de la planificación que requería un viaje de San Juan a Ponce por allí, incluyendo paradas de descanso para lidiar con los mareos y la neblina.

Aunque aún sirve como una de las vías de acceso a algunos pueblos, el tramo ha adquirido un matiz recreativo que atrae a motociclistas y clubes de jeeps que participan del llamado ‘chinchorreo’ dominical, que se recrean y relajan con la vista panorámica.

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